miércoles, 5 de marzo de 2008

POÉTICA DE BOLSILLO
TE RECUERDO AMANDA

Sí.
POÉTICA DE BOLSILLO
UN PEIX
Tinc l’alma marinada
De dolor, por i escates,
Soc un peix arrossegat
Per un ham enganyòs
Que em treu fora l’aigua.

Sóc dintre d’ una gàbia
Feta de joncs i d’aire humà
Veig la lluna pels forats
Massa quieta , massa freda.

Abans la veia sota l’aigua,
En les seves diverses formes
A través de les onades.

Ha arribat la meva hora
Si us plau:
¡No em feu a la planxa!
POÉTICA DE BOLSILLO
SI
Si siempre fuera así
Como lo fue al principio…
Todo lleno de luz
De ganas de saber,
De instinto.

La selva interminable
De mis correrías sin tino
Perderse en una mar
De senderos sin destino.

Oliendo las flores,
Besando los lirios
Cogiendo manzanas
De árboles prohibidos.

Arañas, hormigas , mosquitos
Eran la belleza de lo desconocido.
Arboles, matas. Sonidos
Extraños a mis oídos.

Perfumes de retamas
A la altura de mis sentidos
Niño libre entre las sendas
De un país desconocido.

Si siempre fuera así,
Hoy sería un niño.
POÉTICA DE BOLSILLO
DIÁLOGO SIN TI
Por tanto estoy hablando de mi mismo en tu silencio
cuando te añoro, cuando no te encuentro.

Te recreo, te reconstruyo, para poderte hablar.
Dentro de mi, recreo tu risa.
Maldita memoria que me impide olvidarte.

Y riendo me dices: “No me uses para ser perfecto.
Vive la vida que no tengo.
Aparca el duelo que pronto nos veremos”.

Y me entran ganas de vivir.
POÉTICA DE BOLSILLO
ME IRÉ CON EL AIRE
Si acaso viví no se lo digas a nadie.
lo que entre tú yo tuvimos, entre dos suspiros y un aire,
unos segundos en la historia del hambre ,
son cosas nuestras y tú lo sabes.

A nadie le digas que añoras mis estúpidas palabras
gastadas a chorros en múltiples batallas.

No le digas a nadie que me has amado, te arriesgarás
más allá de lo razonable.

A nadie le digas que supe amarte
a pesar de mis ausencias, silencios y leviatanes,
mis paseos, mis desaires.

No digas a nadie que era tu hombre, que era tu amante.
Mis valores y mis deudas solo tú, tu sola los sabes.

Dale al viento mis cenizas al viento oeste de una tarde.
Si te preguntan por mí diles... "se fué con el aire".
POÉTICA DE BOLSILLO
LISBOA, IDA Y VUELTA
A Lisboa fué, de Lisboa viene
quien fuera que fuese
a recibir parabienes.

Hoy no vuelve una sino tres,
dulce carga de espera.
Lisboa mucho da a quien la quiere.

Esta noche las repartiremos
por toda Barcelona.
Haciendo de pajes prematuros,
regalando personas.

Estos ripios me sean perdonados
por la extrema afición que tengo
de convertir los esfuerzos
en frutos, ostras y lenguados.

(Nadal 2007)

miércoles, 27 de febrero de 2008

LARACHE V - 1951
EL LADRON DE LA CHUMBERA
Una tarde silenciosa en la terraza me dediqué a confeccionar un avión de papel. No recuerdo de donde saqué la sabiduría para hacerlo. Pero me acuerdo que lo hice. Cuando el avión estaba preparado lo lancé sobre el murete de la terraza y planeó mucho tiempo, unos dos minutos. Hoy supongo que gracias a las fuerzas ascensionales del aire debido a la gran temperatura. El caso es que yo pensaba que el avión volvería y me quedé como una hora esperando. Mirando el desierto y la calle y del avión: Nada.

Estaba yo esperando a que el avión volviera cuando oí gritos y lo que hoy sé que eran disparos. Una persona corría por el desierto con una maleta en las manos y los que le seguian estaban a punto de alcanzarlo. Entonces, lo recuerdo muy bien, tiró la maleta entre las chumberas y salió por pìernas mientras dos o tres soldados se olvidaron de él y recogieron la maleta. Quizá los propios soldados desvalijaron la maleta y echaron en sus declaraciones la culpa al ladrón.

Cuando les conté a mis padres lo que había visto nuevamente sentí sus miradas preocupadas.
"Vaya niño nos ha tocado", sentí que pensaban.

Veo chumberas en Mallorca y me dan ganas de tener una maleta en la mano.

sábado, 23 de febrero de 2008

LARACHE IV - 1951
SOLEDADES Y TERRAZAS
Por entonces yo no sabía porque mis padres me animaban casi cada tarde a jugar y estar solo en la terraza. La terraza de nuestra vivienda marroquina era grande y en un ricón tenia un habitáculo que era lavadero y almacen. Allí, en verano, siempre había en medio de una palangana profunda y grande una gran barra de hielo la cual yo lamia con mi lengua mientras metía mis manos en el agua helada. Una vez satisfecho solía volver a la terraza, en medio de un silencio caluroso y aterrador solo roto por el canto de lo que hoy sé que eran cigarrras pero entonces pensaba que eran pájaros malos.

Sol, terrazo caliente, pantalones cortos, piel ardiendo, lengua más llena de sed después de haber lamido el hielo, cric cric, crac crac,. cric cric, crac crac... aburrumiento, miradas a la calle, nadie.... tres de la tarde Marruecos.... de pronto una hoja de papel..., cuatro añitos y unas manos que doblan la hoja, un avión de papel, vuela y se pierde. Estoy triste... ¿Que estarán haciendo mamá y papá?
Vuelvo al cuarto que tiene sombra y meto mi cara en el agua helada para lavar mis lágrimas.

miércoles, 20 de febrero de 2008

POÉTICA DE BOLSILLO
LAS PUERTAS DEL PARAISO
Si yo fuera tú sentiría cosas que ni me imagino,
Un cuerpo entregado, un alma sensitiva, un cariño
Que no se parece en nada al mio. Aunque reivindico
Sus tonalidades y sus matices dado que soy hombre.

Siento la carencia de no saber querer como mujer
Es como desear llegar a un planeta nuevo
Cuya atmósfera nos intoxique dulcemente
haciendo que tú seas yo y yo tú .

Deseo tanto sentir la pequeña calidad de mi cariño que recibes
Tan generosamente como lo hace la tierra a pocas gotas de lluvia que caigan.
Deseo tanto entrar en tu alma mucho más que en tu cuerpo
Aunque éste sea una dulce residencia con perfume de leños ardiendo.

En fin, quisiera vivir la experiencia de ser mujer, para amarte
Mucho más completamente.
LARACHE IV - 1950

En Larache los militares españoles y sus familias vivian un momento muy entusiasta pués aparte de que la vida no tenía carestías todo era más abundante y barato que en la península y como las operaciones militares eran prácticamente nulas la gente se dedicaba a realizar celebraciones públicas de nuestra cultura. Una manera más de imponer nuestra presencia allí.

Una vez eran los sevillanos con su fiesta, otra los murcianos y así todas las pequeñas teselas de nuestro étnicamente rico país.

Eran frecuentes la ruas de carrozas de cada grupo, sobre todo a partir de la primavera.

Recuerdo que mi segundo espanto lo tuve una atardecida cuando entre todas las carrozas había una que portaba como motivo un enorme - hoy a lo mejor sabría que no era más alto que yo hoy mismo - un enorme, digo, Pato Donald que abría y cerraba su enorme pico.

Ya entonces percibí la malignidad de los diseños de Disney.

Acobardados de mi miedo ante sus amigos, mientras todos sus hijos e hijas apludian yo pataleaba y lloraba operísticamente y mis padres volvieron a casa.

Aquella noche me meé en la cama cosa que no me sucedía desde hacia un año o así.