ESTAMPAS HERCULINAS - 06
HABANERAS EN EL HOSTAL MIAU DE A CORUÑA
No hablo por mí si no por los fantasmas avejentados que veo,
agarrados a una guitarra y a siete vinos de calidad modesta
que les alegra los dedos sobre las cuerdas de naylon.
Veo tristeza, frustración, deseo inalcanzable
y voces disonantes que intentan coordinarse
en el canto grupal de unas melodías antañonas
que parecen surgir de un grupo subterráneo de lemures
supervivientes de un suicidio colectivo.
Admirables resistentes que decidieron
no seguir a la manada por el precipicio de la desesperación.
Cantan y van muriendo sin enojarse,
se jalean entre ellos, se arrebatan la guitarra,
se mofan de la afinación imperfecta del compañero
y se recuerdan unos a otros versos de canciones intemporales.
Alguna mano consoladora sobre un hombro
y un camarero que atiende los vasos
mientras las piernas marcan entre charcos etílicos
el ritmo de una canción popular del siglo pasado.
Estoy casi solo y sin embargo muy acompañado.
jueves, 25 de marzo de 2010
sábado, 20 de marzo de 2010
ESTAMPAS HERCULINAS - 05
O TEMPO E UNA SERPE CHEIROSA
"Ágoa sobre as nosas frontes,
serpes cheiradas de odio
deslizándose a carón do miño ánimo
mientras os labios escuman o asco
do voso reptil movemento.
Lémbranos as vosas danzas
o espacio fabuloso do voso tempo
facendo que a nosas ánimas acheguen a estar
tremosas y asustadas
contemplando a vosa danza
sin final e sin propósito.
Serpes implacabeis to tempo
que percorre as nostras vidas
sinuosoamente sobre as nosas
tetas, a nosas nalgas,
habéis de saber que nunca
seremos os vosos escravos.
Disque o Rei va nuo
e eu digo que a agua,
preferiblente salada,
e fonte de vida
que habedes de apropiaros da sua esencia
para deixar de ser animais odiosos
y recibir a esencia da vida: Cada forma de vida
e maravillosa incluidas vos: A serpes do tempo.
Porque non ai no mais una forma de tempo;
vos sabedes tomar moitas formas y sodes moi
trapaceiras. Unas sodes do tempo rápido e outras do lento.
E, a mayores, ainas de tempos ni lentos ni rápidos,de tempos parados
de tempos estáticos de fotos quietas e paradas de culpabilidade
instantánea, de erros insosteníbeis,de xuntanzas anaformadas
en papiros electrónicos como iste.
No mais dexesaba decirte que che quero, tempo meu.
O TEMPO E UNA SERPE CHEIROSA
"Ágoa sobre as nosas frontes,
serpes cheiradas de odio
deslizándose a carón do miño ánimo
mientras os labios escuman o asco
do voso reptil movemento.
Lémbranos as vosas danzas
o espacio fabuloso do voso tempo
facendo que a nosas ánimas acheguen a estar
tremosas y asustadas
contemplando a vosa danza
sin final e sin propósito.
Serpes implacabeis to tempo
que percorre as nostras vidas
sinuosoamente sobre as nosas
tetas, a nosas nalgas,
habéis de saber que nunca
seremos os vosos escravos.
Disque o Rei va nuo
e eu digo que a agua,
preferiblente salada,
e fonte de vida
que habedes de apropiaros da sua esencia
para deixar de ser animais odiosos
y recibir a esencia da vida: Cada forma de vida
e maravillosa incluidas vos: A serpes do tempo.
Porque non ai no mais una forma de tempo;
vos sabedes tomar moitas formas y sodes moi
trapaceiras. Unas sodes do tempo rápido e outras do lento.
E, a mayores, ainas de tempos ni lentos ni rápidos,de tempos parados
de tempos estáticos de fotos quietas e paradas de culpabilidade
instantánea, de erros insosteníbeis,de xuntanzas anaformadas
en papiros electrónicos como iste.
No mais dexesaba decirte que che quero, tempo meu.
viernes, 12 de marzo de 2010
ESTAMPAS HERCULINAS - 04
EL MAR I LES LLÀGRIMES
Si la sal de les teves llàgrimas
que s'anuncían rera l'horitzó
del meu mar verd, floreixen
deixaría que la meva ànima es marinés
al calor del teu rostre humït.
Batent de valent contra
els nostres cors
la sang faría una escuma
que convocaría mirades perplexes
de peixos bocabadats
que ignoran l'amor.
Després de la plor insoslayable
que tot humà no pot pas evitar
esclataría el nostre riure
al sentir que no necesitem
cap amb per atrapar-nos'en.
Vet açí l'efecte d'una bona sal,
la sal de la vida.
EL MAR I LES LLÀGRIMES
Si la sal de les teves llàgrimas
que s'anuncían rera l'horitzó
del meu mar verd, floreixen
deixaría que la meva ànima es marinés
al calor del teu rostre humït.
Batent de valent contra
els nostres cors
la sang faría una escuma
que convocaría mirades perplexes
de peixos bocabadats
que ignoran l'amor.
Després de la plor insoslayable
que tot humà no pot pas evitar
esclataría el nostre riure
al sentir que no necesitem
cap amb per atrapar-nos'en.
Vet açí l'efecte d'una bona sal,
la sal de la vida.
domingo, 7 de marzo de 2010
ESTAMPAS HERCULINAS - 03
CENIZA
Por afán de no decepcionar a quien está conmigo, limpio la ceniza del cigarro caída en la mesa central de esta sala de un piso de clase baja donde la limpieza tiene buena fama aunque no se ejercite con la frecuencia que sería coherente.
Con mis dedos húmedos de saliva y llevándomelos a la boca, limpio la mesa, compruebo que el sabor es neutro, que la ceniza nada tiene que decirme y me la como sin más, limpiándolos a fondo, los dedos digo y tragándomelo todo.
Lamiendo y comiendo ceniza elaboro el tejido de un sacrificio justo al punto de concebir que ya ha terminado. Está limpio el artefacto que ocupa el centro de una sala habitada solo por fantasmas, por dioses ausentes, por las sombras de los que nos acompañaron y precedieron. Los que nos defraudaron y los que nos confirmaron. Los que nos dieron la vida y los que intentaron quitárnosla. Sea lo que eso signifique la mesa está limpia y mi boca llena de ceniza.
Una educación ejercida en el ara sacrificial ansiosa por que todo esté en orden. Me trago la ceniza pués compruebo que los futuros fantasmas se relajan.
Si para ser veraces es necesario escupir la ceniza, se escupe. Aunque yo reconozco que no me sabe mal y hasta me gusta. Esta ceniza, justamente esta. La mía.
La ceniza es el resto de lo que fue, leve flor gris que cuidar por los que no hemos ardido todavía, delicada esencia del pasado, sustentadora del recuerdo y aviso para los navegantes que arderemos en el horizonte del tiempo.
Está buena la ceniza. No sabe a nada.
CENIZA
Por afán de no decepcionar a quien está conmigo, limpio la ceniza del cigarro caída en la mesa central de esta sala de un piso de clase baja donde la limpieza tiene buena fama aunque no se ejercite con la frecuencia que sería coherente.
Con mis dedos húmedos de saliva y llevándomelos a la boca, limpio la mesa, compruebo que el sabor es neutro, que la ceniza nada tiene que decirme y me la como sin más, limpiándolos a fondo, los dedos digo y tragándomelo todo.
Lamiendo y comiendo ceniza elaboro el tejido de un sacrificio justo al punto de concebir que ya ha terminado. Está limpio el artefacto que ocupa el centro de una sala habitada solo por fantasmas, por dioses ausentes, por las sombras de los que nos acompañaron y precedieron. Los que nos defraudaron y los que nos confirmaron. Los que nos dieron la vida y los que intentaron quitárnosla. Sea lo que eso signifique la mesa está limpia y mi boca llena de ceniza.
Una educación ejercida en el ara sacrificial ansiosa por que todo esté en orden. Me trago la ceniza pués compruebo que los futuros fantasmas se relajan.
Si para ser veraces es necesario escupir la ceniza, se escupe. Aunque yo reconozco que no me sabe mal y hasta me gusta. Esta ceniza, justamente esta. La mía.
La ceniza es el resto de lo que fue, leve flor gris que cuidar por los que no hemos ardido todavía, delicada esencia del pasado, sustentadora del recuerdo y aviso para los navegantes que arderemos en el horizonte del tiempo.
Está buena la ceniza. No sabe a nada.
martes, 23 de febrero de 2010
ESTAMPAS HERCULINAS - 02
¿AGUA?
Llueve... y ya no puedo decir que llueva sobre los neones de las tiendas de mi barrio, aquellas divertidas luces curvilíneas sacrificadas en el altar de la estupidez con apariencia de corrección energética que nos privó de las ilusiones visuales que sus artistas nos proporcionaban. Ya no hay artesanos cristaleros de bombillas. Ahora todo es diseño digital y economía. Lástima.
Al pasar los coches con sus luces, rompiendo toda sostenibilidad eco-sensible con sus múltiples consumos sin la belleza de los neones multiculores, reflejan una gran intensidad de lluvia que parece mucho menor entre las tinieblas que los separan entre sí en la permanente amenaza de deslizamiento y choque que pauta su movimiento temeroso hacia casa, todos sus conductores escuchando en sus radios aquello que quieren oir, alguno de ellos momentos antes de lisiarse.
Llueve. Parece agua.
¿AGUA?
Llueve... y ya no puedo decir que llueva sobre los neones de las tiendas de mi barrio, aquellas divertidas luces curvilíneas sacrificadas en el altar de la estupidez con apariencia de corrección energética que nos privó de las ilusiones visuales que sus artistas nos proporcionaban. Ya no hay artesanos cristaleros de bombillas. Ahora todo es diseño digital y economía. Lástima.
Al pasar los coches con sus luces, rompiendo toda sostenibilidad eco-sensible con sus múltiples consumos sin la belleza de los neones multiculores, reflejan una gran intensidad de lluvia que parece mucho menor entre las tinieblas que los separan entre sí en la permanente amenaza de deslizamiento y choque que pauta su movimiento temeroso hacia casa, todos sus conductores escuchando en sus radios aquello que quieren oir, alguno de ellos momentos antes de lisiarse.
Llueve. Parece agua.
lunes, 22 de febrero de 2010
ESTAMPAS HERCULINAS - 01
DEPREDADOR
Chispea y hace viento. Llevo mi gabardina abierta como aquellos vaqueros crepusculares de "OK Corral", flotando tras de mí,
indiferentes, ella y yo, al azote del aire y la tenue lluvia que empaña mis gafas.
Corro el riesgo de no ver claramente y errar mi disparo.
Menos mal que no llevo revolver.
El viento me lleva hacia arriba por la calle de La Torre como aquellas esferas de sarmientos que se ven en las peliculas del Oeste Americano o al final de "El Gran Lebowski".
De momento he comprado unos anzuelos.
Los considero más deportivos que las balas.
Lo que ocurrirá ya se verá.
DEPREDADOR
Chispea y hace viento. Llevo mi gabardina abierta como aquellos vaqueros crepusculares de "OK Corral", flotando tras de mí,
indiferentes, ella y yo, al azote del aire y la tenue lluvia que empaña mis gafas.
Corro el riesgo de no ver claramente y errar mi disparo.
Menos mal que no llevo revolver.
El viento me lleva hacia arriba por la calle de La Torre como aquellas esferas de sarmientos que se ven en las peliculas del Oeste Americano o al final de "El Gran Lebowski".
De momento he comprado unos anzuelos.
Los considero más deportivos que las balas.
Lo que ocurrirá ya se verá.
sábado, 20 de febrero de 2010
POÉTICA DE BOLSILLO
REDUCCIÓN AL ABSURDO
Supongamos que estás bien.
En ese caso
1 - La luz de poniente, rebotando en ventanales
de edificios elegantes y que acaricia tu rostro,
arrebolaría tus mejillas mejor que dos copas
de buen vino albariño del cual sabemos que es sol concentrado.
2 - El espacio caótico de libertades que se te ofrece seductor,
satisfacería tu instinto de predador de nuevas sensaciones,
lo cual generaría aventura en tu día de caza.
3 - El silencio envolvente se te entrega
dispuesto a ser fecundado por ideas y sus ecos, que son las palabras,
dejándose llenar por las armónías que generan las voces
en el quieto estanque de la vida cotidiana.
Nos preguntamos
¿Tus mejillas están arreboladas?. Sí pero no por el Sol.
¿La aventura está presente?. Sí pero siempre es la misma.
¿Ha muerto el silencio?. Si pero solo a manos de mis obsesiones.
Ergo:
Estás bien jodido.
QUOD ERAT DEMONSTRATUM
REDUCCIÓN AL ABSURDO
Supongamos que estás bien.
En ese caso
1 - La luz de poniente, rebotando en ventanales
de edificios elegantes y que acaricia tu rostro,
arrebolaría tus mejillas mejor que dos copas
de buen vino albariño del cual sabemos que es sol concentrado.
2 - El espacio caótico de libertades que se te ofrece seductor,
satisfacería tu instinto de predador de nuevas sensaciones,
lo cual generaría aventura en tu día de caza.
3 - El silencio envolvente se te entrega
dispuesto a ser fecundado por ideas y sus ecos, que son las palabras,
dejándose llenar por las armónías que generan las voces
en el quieto estanque de la vida cotidiana.
Nos preguntamos
¿Tus mejillas están arreboladas?. Sí pero no por el Sol.
¿La aventura está presente?. Sí pero siempre es la misma.
¿Ha muerto el silencio?. Si pero solo a manos de mis obsesiones.
Ergo:
Estás bien jodido.
QUOD ERAT DEMONSTRATUM
miércoles, 10 de febrero de 2010
POÉTICA DE BOLSILLO
TEORIA DEL SOL ROTO
Todo va a terminar acabando en ignorancias prenatales.
Volveremos a ser lo mismo que no éramos.
No vale la pena implorar una condena inferior
diferida por ser la primera vez que vives.
Mejor no humillarse ante el destino
del polvo de los caminos que hará
inexistentes nuestros pasos.
Consuélate en la certeza
de que un dia el sol tambien morirá.
Me pregunto si es racional preocuparse por la muerte
y dedicar angustias a ello,
sabiendo el tamaño microscópico del tiempo
minúsculo del que disponemos.
Ese dia estaremos solos tú y yo viendo como el Sol se rompe.
Espera tan solo 6000 millones de años y comprenderás
algo de ese algo que siento.
Algo por ti más allá del tiempo.
TEORIA DEL SOL ROTO
Todo va a terminar acabando en ignorancias prenatales.
Volveremos a ser lo mismo que no éramos.
No vale la pena implorar una condena inferior
diferida por ser la primera vez que vives.
Mejor no humillarse ante el destino
del polvo de los caminos que hará
inexistentes nuestros pasos.
Consuélate en la certeza
de que un dia el sol tambien morirá.
Me pregunto si es racional preocuparse por la muerte
y dedicar angustias a ello,
sabiendo el tamaño microscópico del tiempo
minúsculo del que disponemos.
Ese dia estaremos solos tú y yo viendo como el Sol se rompe.
Espera tan solo 6000 millones de años y comprenderás
algo de ese algo que siento.
Algo por ti más allá del tiempo.
viernes, 5 de febrero de 2010
POÉTICA DE BOLSILLO
LA ÚLTIMA PLAYA
Al final todo es una playa donde, pequeñito como eras, te asombrabas con las cosas dejadas por las olas y las mareas. Adolescente y con la mente febril por los últimos relatos de Emilio Salgari sabías indubitativamente que esos pecios provenian de mares lejanos. Te veo recogiéndolos y oliéndolos. En alguno de ellos incluso presentiste una cierta violencia, un olor a sangre y tu corazón de joven se proyectaba en imágenes de audacia, arrojo y determinación, nobleza y victoria.
La vida de las playas es gigántescamente más duradera que la de los humanos y por eso hoy, al pasear nuevamente por aquella que parecia una amiga confidente renqueando un poco pues ya no eres el joven de antaño, ella sigue siendo la misma y hoy parece no decirte nada, está muda. Aquella playa que en tu juventud parecia dialogar contigo entregándote sus secretos hoy solo te presenta en su arena silenciosa varios objetos y tu corazón late más deprisa pués aunque el sonido de las olas de la playa ya no te digan nada, crees sentir nuevamente el regalo de las mareas, la sorpresa de la aventura. Sientes que todavía eres joven pués la arena es firme, el mar cadencioso y brillan objetos semiocultos en ella.
Y es justamente cuando observas aquel reloj que estuvo en tu pared medio enterrado y herrumboso, un colchón lleno de excrementos de gaviotas en el que habias amado a mujeres que ya no están, una mesa de madera noble que ha aguantado no sin cicratices decenas de temporales y discusiones sumergidas en las aguas del olvido. Una muñeca que regalaste a tu hija eones atrás. Un album de fotos borrosas donde las caras se difuminan y los paisajes parencen decorados expuestos a la lluvia, aquella caja de naranjas y unas llaves de una puerta que no recuerdas flotando entre las olas de la orilla pués el pomo que las reune es aquel trozo de madera que puliste con tus propias manos y llevaba inscrito su nombre que ahora eres incapaz de leer.
Te desnudas y penetras alegremente en el mar insoslayable del tiempo.
LA ÚLTIMA PLAYA
Al final todo es una playa donde, pequeñito como eras, te asombrabas con las cosas dejadas por las olas y las mareas. Adolescente y con la mente febril por los últimos relatos de Emilio Salgari sabías indubitativamente que esos pecios provenian de mares lejanos. Te veo recogiéndolos y oliéndolos. En alguno de ellos incluso presentiste una cierta violencia, un olor a sangre y tu corazón de joven se proyectaba en imágenes de audacia, arrojo y determinación, nobleza y victoria.
La vida de las playas es gigántescamente más duradera que la de los humanos y por eso hoy, al pasear nuevamente por aquella que parecia una amiga confidente renqueando un poco pues ya no eres el joven de antaño, ella sigue siendo la misma y hoy parece no decirte nada, está muda. Aquella playa que en tu juventud parecia dialogar contigo entregándote sus secretos hoy solo te presenta en su arena silenciosa varios objetos y tu corazón late más deprisa pués aunque el sonido de las olas de la playa ya no te digan nada, crees sentir nuevamente el regalo de las mareas, la sorpresa de la aventura. Sientes que todavía eres joven pués la arena es firme, el mar cadencioso y brillan objetos semiocultos en ella.
Y es justamente cuando observas aquel reloj que estuvo en tu pared medio enterrado y herrumboso, un colchón lleno de excrementos de gaviotas en el que habias amado a mujeres que ya no están, una mesa de madera noble que ha aguantado no sin cicratices decenas de temporales y discusiones sumergidas en las aguas del olvido. Una muñeca que regalaste a tu hija eones atrás. Un album de fotos borrosas donde las caras se difuminan y los paisajes parencen decorados expuestos a la lluvia, aquella caja de naranjas y unas llaves de una puerta que no recuerdas flotando entre las olas de la orilla pués el pomo que las reune es aquel trozo de madera que puliste con tus propias manos y llevaba inscrito su nombre que ahora eres incapaz de leer.
Te desnudas y penetras alegremente en el mar insoslayable del tiempo.
miércoles, 3 de febrero de 2010
POÉTICA DE BOLSILLO
TRES VOCES, TRES EXPERIENCIAS
El búho mira hacia uno y otro lado girando sigilosamente su emplumado cuello de búho viejo intentando reconocer en la negrura de la noche algún que otro objeto reconocible diferente a la cambiante esfera lunar compañera eterna de su perpleja mirada bifronte.
Desde el árbol en el que ejecuta sus rítmicos parpadeos miopes le parece reconocer entre otros aquel en el cual pasó tantas noches de similares lunas apostado silenciosamente a la espera de atrapar alguna esperanza que aliviara su estómago vacío de felicidad, ahíto de desesperaciones.
El búho viejo, sabio y tímido como és, refrena el impulso de volar porque sabe que las ramas de aquel árbol ya no le pertenecen y en él ya no existe si no tan solo el hueco de sus antíguas esperanzas.
Es cuando el búho publica su queja que se oye en la soledad oscura del bosque la voz de un niño: "Mira papá, se oye el canto de un búho" y el guardabosques le responde "No es un canto hijo, es que nos dice que ya es hora de volver a casa. Vamos".
TRES VOCES, TRES EXPERIENCIAS
El búho mira hacia uno y otro lado girando sigilosamente su emplumado cuello de búho viejo intentando reconocer en la negrura de la noche algún que otro objeto reconocible diferente a la cambiante esfera lunar compañera eterna de su perpleja mirada bifronte.
Desde el árbol en el que ejecuta sus rítmicos parpadeos miopes le parece reconocer entre otros aquel en el cual pasó tantas noches de similares lunas apostado silenciosamente a la espera de atrapar alguna esperanza que aliviara su estómago vacío de felicidad, ahíto de desesperaciones.
El búho viejo, sabio y tímido como és, refrena el impulso de volar porque sabe que las ramas de aquel árbol ya no le pertenecen y en él ya no existe si no tan solo el hueco de sus antíguas esperanzas.
Es cuando el búho publica su queja que se oye en la soledad oscura del bosque la voz de un niño: "Mira papá, se oye el canto de un búho" y el guardabosques le responde "No es un canto hijo, es que nos dice que ya es hora de volver a casa. Vamos".
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