POÉTICA DE BOLSILLO
SUBASTA
Son de la nit les dotze tocades
d'un dia de tardor que ja se acaba
i m'empassat l'ham del meu destí.
Ara soc un peix fora l'aigua
i faig les darreres glopades
dins d'un cistell ple d'aire
morint-me al llarg de la subasta.
Les veus en la llotja
em valoran cap a la baixa
i alguna diu "sixenta"
guanyan-se el dret de posar-me a la taula.
Seré l'àpat cuinat curosament
amb el gust de l'amistat,
farçit d'algas.
Menjeu-me si us plau,
desitgo ésser dins de vosaltres.
martes, 28 de septiembre de 2010
POÉTICA DE BOLSILLO
ESTELAS
ESTELAS DEL MAR INDIFERENTE
Somos modernos y aceptamos las circunstancias actuales: El miedo procesado en odio, la mirada del que interroga, los placebos cotidianos, la soledad onanista.
He vivido situaciones ferroviarias de retornos y vueltas donde veintidós horas armadas de madera con olor a vino derramado y humo de chimenea ambulante me llevaban de aquí para allá. Al final recalé en Barcelona, ciudad de la Libertad, supuse.
Hoy ya no puedo retroceder a donde nací y aunque lo hiciera a bordo de un confortable coche alemán de emigrante y dispusiese del tiempo escaso que sentimos los que hemos vivido mucho, no sabría vivir solamente en una tierra. Siento la llamada de las dos, cada cual más seductora tal como un Ulises de plástico atado a esta pantalla. Así pues me moveré entre una y otra hasta pararme definitivamente.
ESTELAS FUTURAS
La veo, la miro incluso con los ojos cerrados, mi vida, mi hija y me enfado más que ella misma por la puertas cerradas que está encontrando. Me enfado por el futuro de su alma, hoy llena de ingenuidad y esperanza y valentía homérica, que será humillada en un mercado global fascista con alta probabilidad de adormecer su rebeldía con los medios tecnológicos compensatorios que se le ofrecerán.
¿Donde he de estar? ¿A donde ir?. ¿Cuando?
ESTELAS
ESTELAS DEL MAR INDIFERENTE
Somos modernos y aceptamos las circunstancias actuales: El miedo procesado en odio, la mirada del que interroga, los placebos cotidianos, la soledad onanista.
He vivido situaciones ferroviarias de retornos y vueltas donde veintidós horas armadas de madera con olor a vino derramado y humo de chimenea ambulante me llevaban de aquí para allá. Al final recalé en Barcelona, ciudad de la Libertad, supuse.
Hoy ya no puedo retroceder a donde nací y aunque lo hiciera a bordo de un confortable coche alemán de emigrante y dispusiese del tiempo escaso que sentimos los que hemos vivido mucho, no sabría vivir solamente en una tierra. Siento la llamada de las dos, cada cual más seductora tal como un Ulises de plástico atado a esta pantalla. Así pues me moveré entre una y otra hasta pararme definitivamente.
ESTELAS FUTURAS
La veo, la miro incluso con los ojos cerrados, mi vida, mi hija y me enfado más que ella misma por la puertas cerradas que está encontrando. Me enfado por el futuro de su alma, hoy llena de ingenuidad y esperanza y valentía homérica, que será humillada en un mercado global fascista con alta probabilidad de adormecer su rebeldía con los medios tecnológicos compensatorios que se le ofrecerán.
¿Donde he de estar? ¿A donde ir?. ¿Cuando?
sábado, 28 de agosto de 2010
POÉTICA DE BOLSILLO
DIÀSPORA
Si avui es Dimecres estem al Francás. Fà calda com a Miñana peró hi ha molta humitat i la nit no es tant fresca.
Aviat ens trobarem més inspirats. De moment farem "pantxing" per descansar de les frenètiques festes del poble, les tertulies familiars masives, els àpats al carrer, els noms i cognoms de gent valuosa però desconeguda, el silenci indiferent de la natura, l'ombra freda amagada darrere les parets al Nord, l'absencia angoixant del crit de les granotes, els borinots nocturns de tota mena, l'insomni provocat per una novel·la, l'aigua de la font que corre com un cronòmetre, el joc desconegut de cartes, el pas majestàtic de la Lluna plena, l'excés d'estels i la puresa del aire, els horitzons amples que amaguen l'infinit, la mirada uniformada i paranòica dels girasols, la petita carretera tot esperant un automòbil, els trets d'un caçador ansiós, el rierol que té mes set que tú, les set espècies d'herbes aromàtiques que desconec, l'acent d'una parla antiga, la quarterada arquitectura del poble i la insoportable bellesa dels joves, fills d'aquest indret.
Sotmesos a aquestes emocions no més podem martxar cap al mar per abocarles amunt les ones.
Seguirem informant.
DIÀSPORA
Si avui es Dimecres estem al Francás. Fà calda com a Miñana peró hi ha molta humitat i la nit no es tant fresca.
Aviat ens trobarem més inspirats. De moment farem "pantxing" per descansar de les frenètiques festes del poble, les tertulies familiars masives, els àpats al carrer, els noms i cognoms de gent valuosa però desconeguda, el silenci indiferent de la natura, l'ombra freda amagada darrere les parets al Nord, l'absencia angoixant del crit de les granotes, els borinots nocturns de tota mena, l'insomni provocat per una novel·la, l'aigua de la font que corre com un cronòmetre, el joc desconegut de cartes, el pas majestàtic de la Lluna plena, l'excés d'estels i la puresa del aire, els horitzons amples que amaguen l'infinit, la mirada uniformada i paranòica dels girasols, la petita carretera tot esperant un automòbil, els trets d'un caçador ansiós, el rierol que té mes set que tú, les set espècies d'herbes aromàtiques que desconec, l'acent d'una parla antiga, la quarterada arquitectura del poble i la insoportable bellesa dels joves, fills d'aquest indret.
Sotmesos a aquestes emocions no més podem martxar cap al mar per abocarles amunt les ones.
Seguirem informant.
miércoles, 7 de julio de 2010
POÉTICA DE BOLSILLO
FOTO ROBADA
Álvaro tenía alguna experiencia cuando tuvo la oportunidad de ver a una auténtica mujer despierta en su soledad. Le hubiera gustado ser un trovador de los colores como Ingres o un arquitecto de las formas como Picasso pués la luz era perfecta y la rotundidad de sus carnes ofrecian a su imaginación las claves de la memoria dispuesta a ser expresada en decenas de estilos.
La Dama yacía desnuda en una libertad perfecta, ignorante al ojo que la miraba y de la luz de la lámpara que la dotó aquel día del volumen carnal que la separaba del mundo. Álvaro supo que estaba viendo la esencia de la feminidad abandonada a la propia instancia del ser mujer.
¿Hemos de hablar de la planta de sus piés y sus dedos rotundos como avellanas? ¿O quizá del desmonoramiento de sus senos plácidamente relajados? ¿O de la la geometría fluvial de sus piernas por la luz tornasoladas? ¿O de sus ojos ausentes de toda coquetería mientras leían las líneas de un texto banal que la arrastraba al sueño?
Álvaro se retiró silenciosamente un poquito asustado pero contento con la foto que llevaba dentro.
FOTO ROBADA
Álvaro tenía alguna experiencia cuando tuvo la oportunidad de ver a una auténtica mujer despierta en su soledad. Le hubiera gustado ser un trovador de los colores como Ingres o un arquitecto de las formas como Picasso pués la luz era perfecta y la rotundidad de sus carnes ofrecian a su imaginación las claves de la memoria dispuesta a ser expresada en decenas de estilos.
La Dama yacía desnuda en una libertad perfecta, ignorante al ojo que la miraba y de la luz de la lámpara que la dotó aquel día del volumen carnal que la separaba del mundo. Álvaro supo que estaba viendo la esencia de la feminidad abandonada a la propia instancia del ser mujer.
¿Hemos de hablar de la planta de sus piés y sus dedos rotundos como avellanas? ¿O quizá del desmonoramiento de sus senos plácidamente relajados? ¿O de la la geometría fluvial de sus piernas por la luz tornasoladas? ¿O de sus ojos ausentes de toda coquetería mientras leían las líneas de un texto banal que la arrastraba al sueño?
Álvaro se retiró silenciosamente un poquito asustado pero contento con la foto que llevaba dentro.
viernes, 2 de julio de 2010
POÉTICA DE BOLSILLO
SOLO UN HOMBRE
La rabia que contaminaba todo su ser le enfurecía el ánimo. En aquella calurosa madrugada Álvaro trastabillaba sus pasos por un asfalto moteado de viejos chicles negros que le ayudaban a mantener la vertical aunque otros mucho más pegajosos le sometian a arriesgados ejercicios de funambulista para no caer en medio de la calle donde paseaban putas y turistas, perros y policias, raterillos y algún cineasta de icógnito buscando escenarios castizos para sus películas de moda.
Álvaro iba bien bebido, mucho. El mundo era una estafa. ¿Como es que el alcohol no le había pacificado? ¿Por qué era tal como era? ¿Acaso no quisiera ser de otra manera? ¿Por qué estaba tan solo? ¿Lo estaba de verdad o solo lo sentía así?
La luz amarilla de las farolas como un torrente humillante de orines iluminaban su sudor de animal que sin saber por qué, se siente acorralado.
Estas preguntas se iba haciendo Álvaro del cual solo sabemos que se creía poeta y que había decidido volver sobre sus pasos cuando escuchó, a la vuelta de una esquina las siguientes palabras:
- Dame lo del payo, cabrona
- Hay mi amor pero si ya te lo dí todo. Déjame alguna plata para la pensión.
Álvaro dobló por última vez una esquina.
- Oye maricona de mierda trabajas para mí.
- Pero por favor regístrame. Te lo he dado todo.
La semi-hembra se arrojó a los piés del chulo reclamando parte del mercadeo y éste comenzó a patearla con métodos aprendidos en cárceles lejanas.
Álvaro iba bebido, era su destino. Corriendo a trompicones se echó sobre el sicario y comenzó a darle bofetadas.
- Vete a tu país cabrón de mierda. Deja tranquila a esta mujer.
Mientras la navaja salía de su pecho y era arrojada a una alcantarilla Álvaró pensó ¿Quien me habrá empujado a meterme en esto?
Lo último que Álvaro oyó fué el llanto de una mujer.
- Aquí Platón 34. Tenemos un 045 en la Rambla del Raval. Cambio.
SOLO UN HOMBRE
La rabia que contaminaba todo su ser le enfurecía el ánimo. En aquella calurosa madrugada Álvaro trastabillaba sus pasos por un asfalto moteado de viejos chicles negros que le ayudaban a mantener la vertical aunque otros mucho más pegajosos le sometian a arriesgados ejercicios de funambulista para no caer en medio de la calle donde paseaban putas y turistas, perros y policias, raterillos y algún cineasta de icógnito buscando escenarios castizos para sus películas de moda.
Álvaro iba bien bebido, mucho. El mundo era una estafa. ¿Como es que el alcohol no le había pacificado? ¿Por qué era tal como era? ¿Acaso no quisiera ser de otra manera? ¿Por qué estaba tan solo? ¿Lo estaba de verdad o solo lo sentía así?
La luz amarilla de las farolas como un torrente humillante de orines iluminaban su sudor de animal que sin saber por qué, se siente acorralado.
Estas preguntas se iba haciendo Álvaro del cual solo sabemos que se creía poeta y que había decidido volver sobre sus pasos cuando escuchó, a la vuelta de una esquina las siguientes palabras:
- Dame lo del payo, cabrona
- Hay mi amor pero si ya te lo dí todo. Déjame alguna plata para la pensión.
Álvaro dobló por última vez una esquina.
- Oye maricona de mierda trabajas para mí.
- Pero por favor regístrame. Te lo he dado todo.
La semi-hembra se arrojó a los piés del chulo reclamando parte del mercadeo y éste comenzó a patearla con métodos aprendidos en cárceles lejanas.
Álvaro iba bebido, era su destino. Corriendo a trompicones se echó sobre el sicario y comenzó a darle bofetadas.
- Vete a tu país cabrón de mierda. Deja tranquila a esta mujer.
Mientras la navaja salía de su pecho y era arrojada a una alcantarilla Álvaró pensó ¿Quien me habrá empujado a meterme en esto?
Lo último que Álvaro oyó fué el llanto de una mujer.
- Aquí Platón 34. Tenemos un 045 en la Rambla del Raval. Cambio.
miércoles, 23 de junio de 2010
POÉTICA DE BOLSILLO
OBJETOS VOLANTES IDENTIFICADOS
Aquella tarde el cielo amenazaba lluvia y Álvaro no lloraba aunque estaba a punto de hacerlo. Ambos se contenían.
Las juveniles manos de Álvaro intervenían sobre su cuerpo en busca de una mínima felicidad. Satisfecho al fin, ejecutó el ritual del delincuente que borra sus huellas sintiendo un vacío que no supo identificar. Años más tarde sabría que era el sabor de los deseos satisfechos.
Tenía diecisiete años y le habían roto la oreja con un plato de porcelana barata en presencia de su madre y su hermana.
Álvaro había suspendido en sus estudios. Todos los Álvaros del mundo no eran conscientes de la enorme carga simbólica de crecimiento y progreso que representaban para sus padres. La inusitada violencia le sorprendió dejándole perplejo sin defensas ni siquiera para sentir rabia y sin oportunidad de defenderse.
El padre de Álvaro estaba acostumbrado a obedecer y aplicarse extremadamente en las tareas que le encomendaban gentes con galones más valorados que los que llevaba en su chaqueta de subalterno. Llegó a creer ingenuamente que los galones más coloridos y gruesos - no digamos ya las medallas - representaban la magnitud del valor, nobleza e inteligencia de quienes los poseían.
Ya por entonces las ciencias comenzaban a saber que del mantenimiento de esa creencia irreal - esfuerzo noble e ingénuo - provenía la rabia por él mismo desconocida.
Así que la trayectoria del plato con restos de lentejas estuvo matemáticamente determinada por la integral de las frustraciones de todos los presentes en aquella escena doméstica de un día lluvioso de Junio y se produjo la infausta colisión con la desprevenida oreja izquierda de Álvaro.
¿De que crees que va la vida, chaval?. Esa era la lección.
Sangrando por la oreja Álvaro entró en el pequeño cuarto de baño, cerró con pestillo y el cuento vuelve a comenzar.
OBJETOS VOLANTES IDENTIFICADOS
Aquella tarde el cielo amenazaba lluvia y Álvaro no lloraba aunque estaba a punto de hacerlo. Ambos se contenían.
Las juveniles manos de Álvaro intervenían sobre su cuerpo en busca de una mínima felicidad. Satisfecho al fin, ejecutó el ritual del delincuente que borra sus huellas sintiendo un vacío que no supo identificar. Años más tarde sabría que era el sabor de los deseos satisfechos.
Tenía diecisiete años y le habían roto la oreja con un plato de porcelana barata en presencia de su madre y su hermana.
Álvaro había suspendido en sus estudios. Todos los Álvaros del mundo no eran conscientes de la enorme carga simbólica de crecimiento y progreso que representaban para sus padres. La inusitada violencia le sorprendió dejándole perplejo sin defensas ni siquiera para sentir rabia y sin oportunidad de defenderse.
El padre de Álvaro estaba acostumbrado a obedecer y aplicarse extremadamente en las tareas que le encomendaban gentes con galones más valorados que los que llevaba en su chaqueta de subalterno. Llegó a creer ingenuamente que los galones más coloridos y gruesos - no digamos ya las medallas - representaban la magnitud del valor, nobleza e inteligencia de quienes los poseían.
Ya por entonces las ciencias comenzaban a saber que del mantenimiento de esa creencia irreal - esfuerzo noble e ingénuo - provenía la rabia por él mismo desconocida.
Así que la trayectoria del plato con restos de lentejas estuvo matemáticamente determinada por la integral de las frustraciones de todos los presentes en aquella escena doméstica de un día lluvioso de Junio y se produjo la infausta colisión con la desprevenida oreja izquierda de Álvaro.
¿De que crees que va la vida, chaval?. Esa era la lección.
Sangrando por la oreja Álvaro entró en el pequeño cuarto de baño, cerró con pestillo y el cuento vuelve a comenzar.
martes, 15 de junio de 2010
POÉTICA DE BOLSILLO
BOSQUE LÁCTEO
Tengo 61 años y debería estar tranquilo, es más y lo és, me gustaría estarlo pero si nunca busqué un futuro debo aceptar que se presente sin condiciones impuestas, ni maneras a mi gusto. El futuro es medianamente educado pues cuando llega se descubre pero no pide permiso.
Tomemos las cosas tal como son y olvidémosnos de la infancia, no vaya a ponerme nervioso porque sienta que las amenazas se acercan susurrando entre ellas planes contra mí y que no me dejarán disfrutar ni si quiera de un pequeño y sensible tiempo libre de preocupaciones y dudas tenebrosas por última vez.
Es propio de los seres humanos sentir unas crueles risas lejanas cuando se interrogan a si mismos, su pequeño atisbo de realidad, eso es lo que ahora mismo estoy oyendo.
Y es que todo es una prueba actoral en un escenario cutre y mal iluminado donde somos rechazados sistemáticamente pués el jurado está presidido por la dama celosa en la que todos pensamos.
En una rama del árbol de las desesperaciones aquí me tenéis, espantando mis miedos con el canto nocturno del búho en el bosque lácteo de vuestras pantallas.
BOSQUE LÁCTEO
Tengo 61 años y debería estar tranquilo, es más y lo és, me gustaría estarlo pero si nunca busqué un futuro debo aceptar que se presente sin condiciones impuestas, ni maneras a mi gusto. El futuro es medianamente educado pues cuando llega se descubre pero no pide permiso.
Tomemos las cosas tal como son y olvidémosnos de la infancia, no vaya a ponerme nervioso porque sienta que las amenazas se acercan susurrando entre ellas planes contra mí y que no me dejarán disfrutar ni si quiera de un pequeño y sensible tiempo libre de preocupaciones y dudas tenebrosas por última vez.
Es propio de los seres humanos sentir unas crueles risas lejanas cuando se interrogan a si mismos, su pequeño atisbo de realidad, eso es lo que ahora mismo estoy oyendo.
Y es que todo es una prueba actoral en un escenario cutre y mal iluminado donde somos rechazados sistemáticamente pués el jurado está presidido por la dama celosa en la que todos pensamos.
En una rama del árbol de las desesperaciones aquí me tenéis, espantando mis miedos con el canto nocturno del búho en el bosque lácteo de vuestras pantallas.
jueves, 20 de mayo de 2010
POÉTICA DE BOLSILLO
INCENDIO EN LA DISCOTECA
Las ideas convocan a las palabras a una fiesta
en la cual habían prometido una pasarela llena de aplausos
pero era una trampa pues al poco aquellas gritaron fuego
y estas comenzaron a deslizarse por los oscuros pasillos del pánico
sin encontrar la salida, abandonándose unas a otras
en un puro instinto de supervivencia.
En esa oscuridad se separaron para siempre
caca, culo y pis, amigos y eternos,
amor y deseo, agua y dulce, bondad e inteligencia,
y millares de tríos y parejas de palabras
buscaban cada una por sí mismas su propia salvación.
El silencio ya llegaba hasta el techo
y las palabras fueron muriendo solitariamente
de una en una en el espantable caos mudo
de aquel local esférico con forma de planeta.
Veo a muchas de ellas moribundas, pisadas por las otras,
muertas de asfixia y aplastamiento
mientras suenan las alarmas
por las ausencias del amor y del talento
ya que las puertas de mis labios siguen cerradas
y las palabras siguen muriendo.
EPÍLOGO
Orbitando lánguidamente en el espacio
esperan su hora las imágenes,
fascinadas ellas ¿Quién lo iba a decir?
por el incendio y el atropello de las palabras
que ya comienzan a oler a carne chamuscada
del sentido, de la metáfora.
La escena se funde en negro
mientras una le dice a otra:
Valemos por mil de ellas.
INCENDIO EN LA DISCOTECA
Las ideas convocan a las palabras a una fiesta
en la cual habían prometido una pasarela llena de aplausos
pero era una trampa pues al poco aquellas gritaron fuego
y estas comenzaron a deslizarse por los oscuros pasillos del pánico
sin encontrar la salida, abandonándose unas a otras
en un puro instinto de supervivencia.
En esa oscuridad se separaron para siempre
caca, culo y pis, amigos y eternos,
amor y deseo, agua y dulce, bondad e inteligencia,
y millares de tríos y parejas de palabras
buscaban cada una por sí mismas su propia salvación.
El silencio ya llegaba hasta el techo
y las palabras fueron muriendo solitariamente
de una en una en el espantable caos mudo
de aquel local esférico con forma de planeta.
Veo a muchas de ellas moribundas, pisadas por las otras,
muertas de asfixia y aplastamiento
mientras suenan las alarmas
por las ausencias del amor y del talento
ya que las puertas de mis labios siguen cerradas
y las palabras siguen muriendo.
EPÍLOGO
Orbitando lánguidamente en el espacio
esperan su hora las imágenes,
fascinadas ellas ¿Quién lo iba a decir?
por el incendio y el atropello de las palabras
que ya comienzan a oler a carne chamuscada
del sentido, de la metáfora.
La escena se funde en negro
mientras una le dice a otra:
Valemos por mil de ellas.
miércoles, 19 de mayo de 2010
POÉTICA DE BOLSILLO
SENSE SABER DE QUE VA TOT AIXÓ
L'humor es necessari
i si em fan mal els set dies de la setmana
ahuría de posarme devant d'un mirall
i fer-me una fotografía.
Cuan la dolor fugi, cansada i sense haver aconseguit llur objetiu,
podré mirar la meva tortura antiga
i m'en riuré del passat que fracassà en el seu obscur desitg d'enfossar-me:
No hi a mal que duri més que jo mateix.
No es pas dolent fer taules amb la vida.
SENSE SABER DE QUE VA TOT AIXÓ
L'humor es necessari
i si em fan mal els set dies de la setmana
ahuría de posarme devant d'un mirall
i fer-me una fotografía.
Cuan la dolor fugi, cansada i sense haver aconseguit llur objetiu,
podré mirar la meva tortura antiga
i m'en riuré del passat que fracassà en el seu obscur desitg d'enfossar-me:
No hi a mal que duri més que jo mateix.
No es pas dolent fer taules amb la vida.
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