viernes, 26 de noviembre de 2010

MICRORELATOS
PALAMEDES Y EL SUPER
Palamedes llevaba sus tres bolsas llenas del supermercado donde había adquirido aquello que le hacía ilusión preparar en la cocina . Unos cuatro kilos de viandas y dos botellas de buen vino blanco.

Un señor envejecido, que a Palamedes le resultó premonitorio, le extendió la mirada y la mano de manera insoslayable pidiéndole ayuda.

Palamedes se vió en aquella persona y le ofreció dos de las bolsas cargadas de alimentos ocultando en su oferta la de los vinos. Toma, le dijo, es todo lo que llevo. Mentía pero poco.

Palamedes volvió al supermercado a recomprar lo que había regalado.

Fué cuando en el chaleco, el reloj marcó la hora de su programa de radio favorito y subió corriendo a la casa intentando controlar las pulsaciones coronarias de sus arterias engalanadas por la nieves de sus años, fué - decimos - cuando sintió que se había portado bien. Y sus pulsaciones bajaron a un ritmo normal.

Palamedes Sousa, mientras cocinaba, bebía un vino blanco esmerilado.

Y ahí lo dejamos.

lunes, 22 de noviembre de 2010

MICRORELATOS
PALAMEDES Y LAS MARIONETAS
Aquella tarde Palamedes Sousa bajó a la calle habiéndose asegurado que las luces y la puerta quedaban debidamente cerradas y que su reloj estuviese en hora.

Se dirigió a la rambla del barrio donde diversas sociedades estaban concelebrando un encuentro con casetas de frutos lejanos, aromas desconocidos, telas con estampados sutiles, músicas de tonalidades infrecuentes, infusiones bastante extrañas y algun teatrillo como aquel de marionetas iraníes donde una tela negra ofrecía a la imaginación de los niños espectantes la multiplicidad de paisajes lejanos en los que transcurría la vida de un profeta que siempre, siempre se equivocaba .

Al final de la obrita el profeta moría y el Rey de Persia lo acogía en su panteón familiar pués había conseguido que su pueblo aprendiera a manejar la duda, la incertidumbre.

Todos los niños aplaudieron y algún adulto también.

Palamedes Sousa se dijo: “Los hilos del destino hay que saber cortarlos a tiempo”. Y volvió a casa.

lunes, 15 de noviembre de 2010

POÉTICA DE BOLSILLO
HAIKU 01
Si soy, me mata.
Si me la niegan muero.
Crueldad sin más.

viernes, 5 de noviembre de 2010

MICRORELATOS
PALAMEDES Y EL RELOJ
Palamedes Sousa, cuyo reloj con cadena de plata residía en el chaleco amarillo que le había regalado su hija hacía tiempos inmemoriables, - ¿Tenía todavía una hija? - hechó mano de él y no lo encontró. Una importante taquicardia agitó su pecho. "Palamedes, el tiempo de ser tú mismo, se agotó", fue el canónico verso que le vino al pensamiento.
Tuvo la sensación de que algun Otro colonizaba su mente y le escondía el reloj pues hacía ya bastantes días que sus deseos, sus costumbres, sus anhelos emanaban desde una exterioridad que no era propiamente su percepción ancestral del mundo y le hacía admoniciones ingratas, como si pensara con la mente de ese Otro, ese Otro nuevo que le colonizaba como un hongo perverso sin pedir permiso para extenderse.

Palamedes pensó que estaba cambiando y la ausencia del reloj le avisaba de un nuevo e inusitado desprecio por el tiempo a pesar de su metódica conducta anterior. ¿Acaso el Otro era él mismo cambiado por sus nuevos miedos y la ausencia de antiguas esperanzas?.

Palamedes Sousa se sintió deshorientado al comprobar que, con la pérdida de su reloj y la presencia del Otro, tendría que apañárselas con nuevos métodos de superviviencia y convivir con aquellas voces que le reclamaban un nuevo comportamiento.

Ebrio de desconcierto tambaleó por el pasillo en busca de una salida. Sin reloj, sin su propio ser mismo, sin nadie, solo con aquellas voces desacostumbradas, salió a la calle en busca de un amigo nuevo o preferiblemente antíguo.

Habría de ser aquella noche una de las más largas y Palamedes lo sabía.

lunes, 25 de octubre de 2010

POÉTICA DE BOLSILLO
DUERMEVELA
Palamedes Sousa sintió los azotes que la Literatura le dió aquella noche del 24 de Octubre en la que no pudo dormir a causa de los transparentes y bellos párrafos que inundaban su duermevela. No era la primera vez que ocurría pero en esta ocasión tuvo que revolverse muchas veces entre las sábanas hasta aceptar que aquel látigo le sacaría de la cama y obedeciendo con pereza y un poquito de esperanza de gustarle a quien le despertaba se puso el pantalón de suave tela blanca para andar por casa y se acercó al teclado de un ordenador que sospechosamente, le esperaba en marcha.

Palamedes sabiendo que si estaba despierto a esas horas marginales era porque la Literatura le había espabilado el sueño, tenía el problema de hilvanar todas las fragmentarias ideas de las que estaba poseído. Centenares de ideas que podría expresar en pequeñas colecciones de versos pues por su experiencia sabía que le seria fácil hilvanarlos y sin embargo...¿Como podría darles la estructura de un relato extenso, conexo y atractivo? ¿Como detectaría el factor común de todas ellas? ¿Cual era el propósito de género de aquella Literatura que le mantenía despierto? ¿Autobiografía? ¿Crítica social? ¿Intriga? ¿Relato romántico? ¿Epístola?. Sabemos que Palamedes aun no lo sabe.

¿Qué Literatura le azota impidiéndole dormir? ¿Leer o escribir? ¿Pensar o vivir? ¿Narrar o escuchar?. Tambien sabemos que no lo sabe.

Considerando que ya había dado suficientes muestras de sumisión a la Señora Literatura, Palamedes Sousa puso sus dudas en blanco sobre blanco, donde nadie pudiera leerlas, y después de acaricar sus doloridas nalgas, cerró el ordenador y se acostó con la esperanza de no ser molestado hasta la noche siguiente. Pide poco.

jueves, 7 de octubre de 2010

POÉTICA DE BOLSILLO
SI ACASO VALENCIA
Aquella ciudad en sus horas lunares
se ofrecía fértil de aventuras al pié de los pasos
que mi cuerpo daba en direcciones ignoradas,
alejándome todas de la perfecta habitación que me esperaba.

En el mapa de los territorios inexplorados de aquella ciudad
mis deseos paseaban más despiertos que yo mismo
y ella, acostumbrada a millones de seres tales como yo,
me seducía expertamente con sus neones de colores imposibles
y la melena húmeda de sus asfaltos negros
que desplegaba en calles llenas de futuros,
la muy puta.

Sentía el plomo de mis pasos, sentía el tambor de mi alma,
sentía la locura que me embargaba y también
la decisión de mirar cualquier mirada y escuchar cualquier palabra
y tocar lo que tocara.

La soledad debe ser algo así.

lunes, 4 de octubre de 2010

POÉTICA DE BOLSILLO
LA VIDA DE UN VIAJANTE
Aquella ciudad en sus horas lunares
se ofrecía fértil de aventuras al pié de los pasos
que mi cuerpo daba en direcciones ignoradas,
alejándome todas de la perfecta habitación que me esperaba.

En el mapa de los territorios inexplorados de aquella ciudad
mis deseos paseaban más despiertos que yo mismo
y ella, acostumbrada a millones de seres tales como yo,
me seducía expertamente con sus neones de colores imposibles
y la melena húmeda de sus asfaltos negros
que desplegaba en calles llenas de futuros,
la muy puta.

Sentía el plomo de mis pasos, sentía el tambor de mi alma,
sentía la locura que me embargaba y también
la decisión de mirar cualquier mirada y escuchar cualquier palabra
y tocar lo que tocara.

La soledad debe ser algo así.

martes, 28 de septiembre de 2010

POÉTICA DE BOLSILLO
SUBASTA
Son de la nit les dotze tocades
d'un dia de tardor que ja se acaba
i m'empassat l'ham del meu destí.

Ara soc un peix fora l'aigua
i faig les darreres glopades
dins d'un cistell ple d'aire
morint-me al llarg de la subasta.

Les veus en la llotja
em valoran cap a la baixa
i alguna diu "sixenta"
guanyan-se el dret de posar-me a la taula.

Seré l'àpat cuinat curosament
amb el gust de l'amistat,
farçit d'algas.

Menjeu-me si us plau,
desitgo ésser dins de vosaltres.
POÉTICA DE BOLSILLO
ESTELAS

ESTELAS DEL MAR INDIFERENTE
Somos modernos y aceptamos las circunstancias actuales: El miedo procesado en odio, la mirada del que interroga, los placebos cotidianos, la soledad onanista.

He vivido situaciones ferroviarias de retornos y vueltas donde veintidós horas armadas de madera con olor a vino derramado y humo de chimenea ambulante me llevaban de aquí para allá. Al final recalé en Barcelona, ciudad de la Libertad, supuse.

Hoy ya no puedo retroceder a donde nací y aunque lo hiciera a bordo de un confortable coche alemán de emigrante y dispusiese del tiempo escaso que sentimos los que hemos vivido mucho, no sabría vivir solamente en una tierra. Siento la llamada de las dos, cada cual más seductora tal como un Ulises de plástico atado a esta pantalla. Así pues me moveré entre una y otra hasta pararme definitivamente.

ESTELAS FUTURAS
La veo, la miro incluso con los ojos cerrados, mi vida, mi hija y me enfado más que ella misma por la puertas cerradas que está encontrando. Me enfado por el futuro de su alma, hoy llena de ingenuidad y esperanza y valentía homérica, que será humillada en un mercado global fascista con alta probabilidad de adormecer su rebeldía con los medios tecnológicos compensatorios que se le ofrecerán.

¿Donde he de estar? ¿A donde ir?. ¿Cuando?

sábado, 28 de agosto de 2010

POÉTICA DE BOLSILLO
DIÀSPORA
Si avui es Dimecres estem al Francás. Fà calda com a Miñana peró hi ha molta humitat i la nit no es tant fresca.  
 
Aviat ens trobarem més inspirats. De moment farem "pantxing" per descansar de les frenètiques festes del poble, les tertulies familiars masives, els àpats al carrer, els noms i cognoms de gent valuosa però desconeguda, el silenci indiferent de la natura, l'ombra freda amagada darrere les parets al Nord, l'absencia angoixant del crit de les granotes, els borinots nocturns de tota mena, l'insomni provocat per una novel·la, l'aigua de la font que corre com un cronòmetre, el joc desconegut de cartes, el pas majestàtic de la Lluna plena, l'excés d'estels i la puresa del aire, els horitzons amples que amaguen l'infinit, la mirada uniformada i paranòica dels girasols, la petita carretera tot esperant un automòbil, els trets d'un caçador ansiós, el rierol que té mes set que tú, les set espècies d'herbes aromàtiques que desconec, l'acent d'una parla antiga, la quarterada arquitectura del poble i la insoportable bellesa dels joves, fills d'aquest indret.  
 
Sotmesos a aquestes emocions no més podem martxar cap al mar per abocarles amunt les ones.  
 
Seguirem informant.