BOTÁNICA OCULTA
¿Quien fue la primera,
la flor o la primavera?
El sentido común dice que fue la segunda
y nuestro corazón apuesta por la flor.
¿No hay flóres de almendros
en pleno solsticio de invierno?
Quizá los almendros
sean los precursores
esforzados de todas las flores.
Miremos las cosas desde otro punto:
¿Y si en el motor del giro del planeta,
la estaciones fueran convocadas
por las necesidades del mundo vegetal?
Ya sé que todo esto es tomar
el rábano por las hojas.
¡Pero es tan anticientífico y divertido...!
La margarita es verano puro con su sol amarillo,
la petunia convoca el deseo de bañarse en el mar,
la begonias nos dan sombra mientras hacen el amor,
los hibiscus cantan ópera con sus pétalos trompeteros,
la flor de espino declara con su olor nostágico de infancia,
el final del verano.
¿Hay quien duda todavía que las flores
organizan las estaciones?
viernes, 20 de enero de 2012
martes, 17 de enero de 2012
sábado, 14 de enero de 2012
domingo, 8 de enero de 2012
OLVIDO – PROPÓSITO PARA UN NUEVO AÑO
Detrás de mí los pasos dados
y delante el destino esperando
que cumpla mi ambulatoria rutina
de comprador cotidiano de diarios.
De pronto una luz, una idea inspiradora,
una musa pasó dentro de mí dejando un rastro
de alegría que nada tenía que ver con lo cotidiano
si no con lo eterno y un poquito de lo humano.
“Grábalo en tu memoria, es importante”, me dijo
y todavía iluminado por la Idea
me distraje y cometí un error imperdonable:
Compré los diarios y al abrir uno
la musa, al ver que no le hacia caso,
se marchó de mi alma dando un portazo.
Ahora es de noche y pasa
algo semejante a lo que ocurre con los sueños.
Recuerdo vagamente una realidad
que he vivido esta mañana
pero la Idea, aquella Idea, la he olvidado.
Escribo estas líneas con el propósito
de que si me vuelve a visitar una musa
abandonaré cualquier tarea
y volveré sobre mis pasos para atender
con recogimiento el regalo tan valioso
que como el de esta mañana, me han presentado.
8 de Enero de 2012
Detrás de mí los pasos dados
y delante el destino esperando
que cumpla mi ambulatoria rutina
de comprador cotidiano de diarios.
De pronto una luz, una idea inspiradora,
una musa pasó dentro de mí dejando un rastro
de alegría que nada tenía que ver con lo cotidiano
si no con lo eterno y un poquito de lo humano.
“Grábalo en tu memoria, es importante”, me dijo
y todavía iluminado por la Idea
me distraje y cometí un error imperdonable:
Compré los diarios y al abrir uno
la musa, al ver que no le hacia caso,
se marchó de mi alma dando un portazo.
Ahora es de noche y pasa
algo semejante a lo que ocurre con los sueños.
Recuerdo vagamente una realidad
que he vivido esta mañana
pero la Idea, aquella Idea, la he olvidado.
Escribo estas líneas con el propósito
de que si me vuelve a visitar una musa
abandonaré cualquier tarea
y volveré sobre mis pasos para atender
con recogimiento el regalo tan valioso
que como el de esta mañana, me han presentado.
8 de Enero de 2012
viernes, 23 de diciembre de 2011
ASCOT
Mis dedos están inquietos como diez caballos
deseando salir de los portillone s que les cierrran el paso antes de la carrera.
Se abren las compuertas y comenzamos a correr sobre el teclado.
De momento parece ser que "u" no tiene muchas adhesiones y se paga 15 a 1.
Quedan cinco vueltas y al finalizar la primera se cerraron las taquillas de apuestas.
"i" va quinto y los dedos siguen tecleando mientras el deseo ruge
y la reina se hace traer sorbetes desde su finca cercana, apretando en la mano sus apuestas.
Pamelas y chisteras, bastones ducales y palabras, palabras que salpican barro al paso de los dedos
sobre nuestros ojos mientras van ganando las vocales habituales en el húmedo hipódromo de plástico .
Queda una vuelta y rompo mis boletos pues la letra por la que aposté se ha caído
y con ella el jinete que me representa ba.
El año que viene apostaré otra vez aunque preferiría no hacerlo.
Mis dedos están inquietos como diez caballos
deseando salir de los portillone
Se abren las compuertas y comenzamos a correr sobre el teclado.
De momento parece ser que "u" no tiene muchas adhesiones y se paga 15 a 1.
Quedan cinco vueltas y al finalizar la primera se cerraron las taquillas de apuestas.
"i" va quinto y los dedos siguen tecleando mientras el deseo ruge
y la reina se hace traer sorbetes desde su finca cercana, apretando en la mano sus apuestas.
Pamelas y chisteras, bastones ducales y palabras, palabras que salpican barro al paso de los dedos
sobre nuestros ojos mientras van ganando las vocales habituales en el húmedo hipódromo de plástico .
Queda una vuelta y rompo mis boletos pues la letra por la que aposté se ha caído
y con ella el jinete que me representa
El año que viene apostaré otra vez aunque preferiría no hacerlo.
viernes, 16 de diciembre de 2011
ASTRONOMIA DE LA AMISTAD
Las horas moribundas por tu ausencia,
las doy por perdidas,muertas ya
en el océano de mi existencia solitaria.
Caen los segundos, los minutos, las horas,
los días, los meses y los años
y la soledad se espesa en grumos
como lo hacen las galaxias
que se separan desperdiciando su luz
en el vacío que las distancia.
A medida que caemos en el fondo de las edades
se acelera el egoísmo del sálvese quien pueda
precipitándonos en el negro agujero
de la inexistencia.
La espiral que nos ciñe al momento del ocaso
es irremediable pero podemos compartirla:
¡Dame tu mano!
Las horas moribundas por tu ausencia,
las doy por perdidas,muertas ya
en el océano de mi existencia solitaria.
Caen los segundos, los minutos, las horas,
los días, los meses y los años
y la soledad se espesa en grumos
como lo hacen las galaxias
que se separan desperdiciando su luz
en el vacío que las distancia.
A medida que caemos en el fondo de las edades
se acelera el egoísmo del sálvese quien pueda
precipitándonos en el negro agujero
de la inexistencia.
La espiral que nos ciñe al momento del ocaso
es irremediable pero podemos compartirla:
¡Dame tu mano!
lunes, 12 de diciembre de 2011
EL SILBO
Hay una manera de gritar
que no consiste en elevar la voz
y la aprendí en Tenerife
una noche de ruido y samba
donde mi voz natural no era escuchada.
Practiqué el silbo insular,
puse mis caprichos en los labios
y silbé silbidos que bajaban a los valles
y se encimaban a las montañas
de páginas que llevaba en el bolsillo.
Hoy alguien lejano, aquel que escribió ese libro
me silbó esta mañana
y sentí que habitaba un valle
frondoso de ideas y tareas comunes
que hace tan solo un año ni imaginaba.
Algo de esto importa en la vida,
estoy casi seguro:
Las almas gemelas disponen de
algunas estancias abiertas
y perras como son,
solo necesitan un silbido firme
para concordarse.
El resultado es sumamente delicioso.
Creo que estoy hablando del amor
Hay una manera de gritar
que no consiste en elevar la voz
y la aprendí en Tenerife
una noche de ruido y samba
donde mi voz natural no era escuchada.
Practiqué el silbo insular,
puse mis caprichos en los labios
y silbé silbidos que bajaban a los valles
y se encimaban a las montañas
de páginas que llevaba en el bolsillo.
Hoy alguien lejano, aquel que escribió ese libro
me silbó esta mañana
y sentí que habitaba un valle
frondoso de ideas y tareas comunes
que hace tan solo un año ni imaginaba.
Algo de esto importa en la vida,
estoy casi seguro:
Las almas gemelas disponen de
algunas estancias abiertas
y perras como son,
solo necesitan un silbido firme
para concordarse.
El resultado es sumamente delicioso.
Creo que estoy hablando del amor
lunes, 5 de diciembre de 2011
MUSA QUE ABUSA
¿Quién me iba a decir a mí
que me ibas a sacar de la camaa altas horas de la madrugada
llenándome del deber de escribir
tontas ideas versificadas?.
A mi edad, siendo perito en nada,
te aprovechas de mi insomnio cuando busco tan solo el sueño
en mi cama y tirando de mi mano
me levantas inyectándome
la sed de decir estas palabras.
Aquí me tienes copiando,
como albacea de tu legado,la herencia que otorgas a la gente
a través de un sonámbulo,
esta inspiración inusitada
con la cual me has embargado.
Esas palabras son tuyas
y tú tendrás que responderpor privarme del sueño
y de como estaré mañana.
viernes, 2 de diciembre de 2011
ERÓTICA DE LA POESIA
Cuando la musa se presenta
exige lo máximo, no te da respiro,
no deja que te despistes en otras aficiones.
Mi musa Urania es celosa y me suelta unas collejas monumental es
si mi mente navega fuera de lo que ella propone: Astronomía y poesía didáctica.
He de reconocer que ambos dos temas me atraen y habría de serles fiel.
Esta noche, sin embargo, quiero proclamar mi entrega a Urania para ver si así,
con esa manifestac ión pública se distrae un poco, se relaja
y me deja tranquilo pues ya estoy hasta aquí mismo de hacer versitos
porque ella me lo exija. !Quiero descansar, no puedo más¡
Cuando la musa se presenta
exige lo máximo, no te da respiro,
no deja que te despistes en otras aficiones.
Mi musa Urania es celosa y me suelta unas collejas monumental
si mi mente navega fuera de lo que ella propone: Astronomía y poesía didáctica.
He de reconocer que ambos dos temas me atraen y habría de serles fiel.
Esta noche, sin embargo, quiero proclamar mi entrega a Urania para ver si así,
con esa manifestac
y me deja tranquilo pues ya estoy hasta aquí mismo de hacer versitos
porque ella me lo exija. !Quiero descansar, no puedo más¡
PESCA
Se diría que la noche era estrellada
y en las primeras rocas el agua del mar se escurría
mientras el frío iba subiendo por mis piernas
y mis dedos casi no acertaban a formar los nudos
del anzuelo que anclaba a mi esperanza.
Lluvia, frío, pasión, noche oscura, rumor del mar,
rocas peligrosas , horizonte en fuga, olas irregulare s,
caña, plomo y cebo !Ahora!
Esperar, esperar, tensar la caña, sentir el fondo del mar
lamerse las gotas de lluvia, encender un pitillo en plena borrasca,
tensar, tensar, sentir la marea en la punta de la caña,
el ir y venir de las algas tirando engañosame nte
mientras el anzuelo se pregunta que hace allí
con una funda de carne en el fondo del mar..
A quince metros sobre el mar bronco,
salpimenta do de espuma blanca
me tenéis con los pies mojados bien fijos
sobre una roca que retiene el empuje de las olas
a las dos de la madrugada.
Pasan los astros, pasan las horas y pasan
aviones, satélites y pensamient os decantados
en el barreño del olvido donde residirán
los restos de lo que hemos sido.
Llegan las olas unas tras morir en las rocas
mientras las demás lo hacen en la playa
con menos teatro y más elegancia.
Un telegrama. En la caña un telegrama
de agitadas pulsiones, mi corazón se acompasa
con esa llamada y siento en mis manos
el destino de una belleza que he de capturar.
Miro a la Luna y calculo que son las cinco de la madrugada
la caña se dobla vibrando como un junco en la tormenta
y tiro tiro suavemente del sedal mientras lo voy enrollando .
Pienso en los míos, en el orgullo de una buena caza,
algo muy primitivo me embarga y sigo tirando.
Entre la espuma del las olas del mar bronco
un pentágono blanco, un mosntruo marino,
ofrece a la luz de la Luna su vientre blanco
mientras las olas intentan arrebatárm elo
Se diría que la noche era estrellada
y en las primeras rocas el agua del mar se escurría
mientras el frío iba subiendo por mis piernas
y mis dedos casi no acertaban a formar los nudos
del anzuelo que anclaba a mi esperanza.
Lluvia, frío, pasión, noche oscura, rumor del mar,
rocas peligrosas
caña, plomo y cebo !Ahora!
Esperar, esperar, tensar la caña, sentir el fondo del mar
lamerse las gotas de lluvia, encender un pitillo en plena borrasca,
tensar, tensar, sentir la marea en la punta de la caña,
el ir y venir de las algas tirando engañosame
mientras el anzuelo se pregunta que hace allí
con una funda de carne en el fondo del mar..
A quince metros sobre el mar bronco,
salpimenta
me tenéis con los pies mojados bien fijos
sobre una roca que retiene el empuje de las olas
a las dos de la madrugada.
Pasan los astros, pasan las horas y pasan
aviones, satélites y pensamient
en el barreño del olvido donde residirán
los restos de lo que hemos sido.
Llegan las olas unas tras morir en las rocas
mientras las demás lo hacen en la playa
con menos teatro y más elegancia.
Un telegrama. En la caña un telegrama
de agitadas pulsiones, mi corazón se acompasa
con esa llamada y siento en mis manos
el destino de una belleza que he de capturar.
Miro a la Luna y calculo que son las cinco de la madrugada
la caña se dobla vibrando como un junco en la tormenta
y tiro tiro suavemente del sedal mientras lo voy enrollando
Pienso en los míos, en el orgullo de una buena caza,
algo muy primitivo me embarga y sigo tirando.
Entre la espuma del las olas del mar bronco
un pentágono blanco, un mosntruo marino,
ofrece a la luz de la Luna su vientre blanco
mientras las olas intentan arrebatárm
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