martes, 29 de noviembre de 2011
El pueblo, que es sabio sin saberlo,
te bautizó como 'pececillo de plata'
aunque en tu caso, los sabios profesionales
no te impusieron un nombre demasiado feo:
lepisma saccharina.
Ganaste el diminutivo por tu timidez.
La plata, por tu mercurial movimiento
con el que te escurres
cuando enciendo la luz del lavabo.
Reconoce que te gusta mi piel,
las escamas que voy dejando
después de pretender que un nuevo día
ha comenzado.
La verdad no sé si mi día será
muy diferente al tuyo
porque, leyendo, me he enterado
que también te gustan los libros
como a mí y dicen que a los dos
nos encanta devorarlos.
Envidio las gráciles antenas que adornan tu cuerpo
y te informan del mundo que te rodea.
Yo solo tengo dos ojos, una lengua,
dos orejas, una nariz y veinte dedos
en dos brazos y dos piernas.
Sientes mi presencia
sin saber que soy aquel que te molesta,
el que se presenta en tu vida
ignorando tu existencia y buscando mis pieles,
fatalmente has caido en la bañera.
Enciendo la luz, te pones nervioso
y más agua caliente de la que deseas
miércoles, 5 de octubre de 2011
Sean estas palabras especialmente dirigidas a:
Mi amada hija Iris,
mi leal compañera Mercè,
los queridísimos amigos de mi pandilla
y los que con todos ellos están relacionados y me recuerdan.
Barcelona 9 de Septiembre de 2011. (Espero)
Una noche de la que recuerdo claramente la fecha,
sentí un fuerte impulso de poner una trás otra algunas palabras
que trasegaban la desilusión de unos anhelos amorosos
que muy justamente me fueron negados.
Escribí nueve versos, lo saben la Luna y ella. Fueron los primeros.
Mi versos nacieron amorosos y con el deseo de acomodarme a las reglas canónicas
me sometía durante mucho tiempo al árido esfuerzo de encajar las ideas a la forma de un poema.
A veces lo conseguía y sobrevenía el éxtasis.
Esa exultación es adictiva y favorecida por una autocrítica complaciente.
Mas como toda alegría busca expandirse,
mis versos fueron expuestos no para afirmarse en su valor literario si no para dar lo que llevaban dentro.
Todavía era joven cuando otras correspondencias amorosas alzaron a mis versos
hasta lo que hoy considero el límite de mi pequeño talento;
mis versos rozaron la imperfección consuetudinaria del enamorado
al que se le perdonan sus arrebatos pero aún hoy siguen intactas su sinceridad y alegría.
Mi musa ha envejecido conmigo y me orienta a expresar ideas
un poco más tenebrosas con ciertas palabras crueles
que antes no aparecian en mis oficios
aunque recuerdo que en medio de mis arrebatos juveniles
tambien habían algunos versos desesperados.
Hoy he dejado la rima, prefiero el ritmo natural,
el abrazo poético que liga los ojos del lector
a los versos mientras su corazón
se acompasa con el del poeta
y su mente pueda recrear aquel momento fecundo
del cual está siendo testigo.
Entre la ausencia y el olvido existe, a modo de consuelo, el recuerdo.
A ese ratito me dedico y en ese momento
pretendo ubicarme definitivamente entre vosotros.
LOS ARTEFACTOS Y EL AMOR
(Homenaje a François Truffaut)
Estaba muy sucia la pantalla táctil de mi móvil hasta el punto que ni con la ayuda de mi aliento y un paño de papel, acababa de tener el aspecto limpio de un cristal nuevo tal como se presentó el día que me vendieron el teléfono, así que puse una gotita de detergente sobre ella y un leve chorro de agua.
La pantalla quedó preciosa pero al cabo de dos minutos comenzó a hacer chirivías verticales de rayas frenéticas, hasta que se cansó y quedó a oscuras. Retuve mis blasfemias pues a veces me pasa lo mismo con eso del apagarse.
La vida usa cada día detergente conmigo pero se equivoca al no tener en cuenta que mis lágrimas en cualquier momento pueden penetrar, enjabonadas, mis poros y fundir mis circuitos.
Las lágrimas a veces se meten dentro.
Hoy los teléfonos no solamente oyen y hablan como se espera de ellos si no que también necesitan la caricia del tacto y la mirada. Cada vez las máquinas nos exigen más cuidados humanos, más cariño.
Sospecho que comienzan a suplantarnos. Quizá lo merezcan más que nosotros.
El problema de los humanos y las máquinas es el manual de instrucciones. En eso ya nos vamos pareciendo.
martes, 8 de febrero de 2011
SENSACIONAL NOTICIA
Hace dos semanas que los científicos de la NASA manejan datos que han intentado ocultar a la Humanidad, referentes al descubrimiento de un sistema planetario compuesto por un sol - en todo similar al nuestro - y dos planetas.
Podemos asegurar - sometidos a nuestras reglas de objetividad heredadas de Wikileaks - los siguientes datos: Los científicos han bautizado a esa estrella como "Quizá-2011" y a sus dos planetas como "Q2011-Sí" y "Q2011-No" pues giran opuestamente en sus órbitas alrededor de su sol. Pero hay más.
Alrededor de cada uno de ese extraordinario conjunto planetario resulta que los dos planetas mantienen en sus propias órbitas dos lunas, una levógira y otra dextrógira, ambas cuatro de gran diferencia de tamaño paritario entre ellas con lo cual los científicos de la Universidad de Weil der Stadt exponen los ciclos circunvalatorios de los dos planetas, su sol y los cuatro satélites y llegan a una conclusión extraordinaria: Si a las lunas grandes se les llama "Nunca" y a las mas pequeñas se les nombra "Ahora", el sistema planetario demuestra propiedades humanas que harían posible una vida a nuestro estilo. Veamos:
Las fases de no ocultamiento e interposición de Q-2011, sus planetas Q-2011/Sí/No y sus lunas Q-2011/Sí/Ahora, Q-2011/Sí/Nunca, Q-2011/No/Ahora y Q-2011/No/Nunca producen tales epifenómenos casuísticos que en todo parecen ya no tan solo capaces de albergar vida humana si no de ser ellos mismos tan humanos como nosotros.
Este es otro más de los grandes secretos que nos ocultan los poderosos que nos controlan, amiga: La materia se organiza para comprenderse.
Dicho en la Vía Láctea, brazo de Orión, Sol, planeta IV - con una Luna que lo sujeta -, a 13.700 millones años del origen.
martes, 1 de febrero de 2011
CARTA DE AMOR AL LECTOR
Si he llegado hasta ti, el camino no ha sido fácil. Tantos desvíos, tantas encrucijadas, tantos barrancos... Y en cada uno de ellos la posibilidad de equivocarme, de alejarme de ti, defraudándote, no llegando al lugar adecuado en el momento comprometido, el momento en que te dispones cada noche a leer. Miedo de no llegar, de no encontrarte, de perderte.
Han sido tantos años de dudas que he corrido el riesgo de entregarme al pesimismo hasta el punto de olvidarte, ignorando que estás aquí leyendo a otros.
Estuve a punto de olvidarte para evitar el esfuerzo de volvernos a encontrar. De abandonar la escritura. Menos mal que persistes y me exiges volver una y otra vez a ti.
Una una noche me dijiste: "Dame más". ¿Como es posible que solo dos palabras tengan tanto poder sobre mí?. Volviste a comprometerme con tu arte de leer y el mío de poner en orden por escrito experiencias y fantasías que, de no ser por ti, quedarían en el olvido. Me sedujiste y me dispuse a satisfacerte.
Ignorando la posibilidad del ridículo y la ignorancia, recomencé mi escritura, disfrutando al podar los adjetivos, los futuros imperfectos y de realidades mis sueños.
Tus ojos recolectando los frutos de las yemas de mis dedos.
No sabría decírtelo mejor si no fuera que existe la palabra gracias.
VISITA A ALDEBARAN-Gamma
Debería estar prohibido educar. Una sociedad verdaderamente libre no desea influir en las mentes - y desgraciadamente a veces en los cuerpos - de los niños. En aquella sociedad que visité anoche sería un delito ejemplarmente castigado con muchos años de cárcel.
A leer y a escribir ya aprenderán de la misma forma que aprenden a hablar aunque a veces, sobre todo cuando son muy pequeños, les hablamos de maneras que nos deberían producir mucha vergüenza por lo tonillos infantiloides y cantarinos que endulzan los sintagmas y, lo que es peor, inhabilitan a nuestros niños para el choque cruel de cuando alguien les hable como adultos.
Me imagino una sociedad imperfecta donde las diversas familias, cuyos miembros más activos están ausentes porque tienen que entregar sus servicios a la comunidad, sea en forma de trabajo remunerado o quizá colaborativo, los niños se reúnan alrededor de los abuelos y aprenden sin coerciones el modo de relacionarse entre ellos y los adultos y descubrir sus inquietudes intelectuales y físicas sin culpabilidad alguna.
Anoche estuve en una sociedad así. Está en el tercer planeta de Aldebarán y sienten piedad y envidia por nosotros. Ellos saben que su civilización morirá pronto pues Aldebarán ha tomado la forma de una estrella roja gigante que en unos doscientos años devorará su planeta de ahí su envidia por nuestra permanencia pues , tal como es el Sol nuestro, le faltan 4.500 millones de años para llegar a una situación de gigante roja devoradora. Lamentan muchísimo no haberse puesto en contacto con nosotros para que prosigamos su modelo de sociedad. Hay cierta crueldad en las distancias, me dijeron.
Menos mal que mi ensoñación me permite entregaros su legado que resultó muy sorprendente. Me dijeron que el disco "The Wall" de Pink Floid contiene su filosofía. Que ahí hay un punto de progreso para nosotros.
Pronto veremos una supernova en la constelación de Orión y seremos los albaceas del legado de su cultura.
domingo, 30 de enero de 2011
PALAMEDES Y COLLCEROLA
Palamedes Sousa abrió el armario y escogió el terno verde. El chaleco aceituno, la chaqueta pistacho y el pantalón esmeralda aunque no estaba muy bien planchado. La corbata, azul; no había que abusar con el color de la esperanza. Y la gabardina. Se iba al campo siendo tan tarde como las once y cuarto de la mañana.
Ya está Palamedes en pleno campo con los zapatos embarrados, oliendo las matas rociadas por la reciente lluvia e intentando divisar algún ave en aquel inmenso espacio que se desplegaba sobre la ciudad en la que vivía. Consideraba que en el futuro, los prismáticos seguramente tendrían la capacidad de enfocar lo deseado, porque hoy por hoy no veía ni un estornino.
Silencio, lo que se dice silencio, no había mucho pues además del susurro que el viento provocaba en sus orejas y en las copas de los árboles, se escuchaban sirenas en la ciudad que se derramaba a sus pies. Y también un rumor que Palamedes asociaba a las inquietudes de los vecinos de la ciudad.
Embutiéndose en su propio silencio, se aisló del exterior y sosteniendo la lupa que le había robado a su abuelo, pasó horas mirando fascinado la actividad de un hormiguero.
Tuvo hambre y se alimentó de los frutos de los madroños que le acompañaban, sin moverse.
De pronto sintió frío y los verdes vegetales se transformaban negros seres silenciosos. La lluvia volvía a estar presente. ¡Qué delicia, qué tarde!, pensó Palamedes.
Era hora de volver a casa y cambiarse de traje se dijo Palamedes Sousa guardándose el reloj en el bolsillo del chaleco. Comenzó a entusiasmarse con el calor de su hogar, su pijama y lo que escribiría.
Las hormigas ya se habían resguardado.
sábado, 22 de enero de 2011
TONTERÍAS
Es tontería razonar entre quienes tienen reproches que les corroen desde hace años sin que se hubieran percatado.
Es tontería sentirse heridos por historias pasadas mientras el tiempo ejerce su labor herrumbosa.
Es tontería convertir atropellados monólogos de protesta en diálogos.
Es tontería interesarse por heridas en las que cuando cae alguna pregunta la respuesta siempre será lacerante.
Es tontería sentirse mal si ya sabemos que la vida nos enfrenta con el deseo de nuestro reconocimiento.
Es tontería esforzarse contra las ofensas, contra el otoño de lo hablado, contra la ausencia de lo vivido y a favor de la nada que nos queda para ofrecer.
Es tontería irse deslizando sin protestar en la pendiente socrática donde el último sorbo será el mejor vino.
Es tontería empecinarse en comprender lo que pasa.
jueves, 20 de enero de 2011
FELICES VACACIONES
AÑO 2007
“Pero por favor - dijo el director de la sucursal - ustedes nos están pidiendo una hipoteca de 120.000€ para pagar su piso cuando nuestro tasador nos dice que su valor de mercado es de 300.000€. Por supuesto que se la vamos a dar en las mismas condiciones aunque, eso sí, en vez de 20 años serán 35. La amortización mensual será la misma y los intereses seguirán la misma regla del EuroIbor de la que hemos hablado. Así que ustedes están de suerte porque dispondrán de una cantidad sobrante para muebles, coche y viajes por ejemplo. Confiamos en ustedes que son trabajadores de empresas serias y confiamos en su compromiso. Nuestro banco está para ayudarles.¿Qué les parece?”
El marido miró a la mujer y ella rehuyó su mirada.
Los dos firmaron.
AÑO 2008
El matrimonio era feliz. Por fin tenían una casa en la que residir ámpliamente con sus dos hijas. El barrio era perfecto y en el garaje dormía un Toyota Prius híbrido, no en vano ambos eran de la corriente ecologista. Todos estaban morenos pues habían ido de vacaciones a Cancún, los cuatro, con una oferta financiada por el mismo banco.
La mujer había dejado de trabajar para dedicarse más a su familia y a la casa que era grande, una asistenta a día completo les cobraría casi tanto como lo que ella ganaba. Eso le permitía estar más tiempo con sus hijas mientras el marido cada día trabajaba mucho pues la empresa lo ocupaba unas cuantas horas más diariamente sin aumentarle el sueldo. Le dijeron que era imprescindible para el futuro de la empresa competir con más productividad. Llegaba a casa a las nueve de la noche con las baterías del Prius casi agotadas en las retenciones de la autopista y muy agotado él también.
Hubieron tres pequeños inconvenientes aquel año y fueron que el convenio de la empresa del marido se firmó con un incremento del 1% del salario base bruto, el EuroIbor subió un 3% y los precios del consumo doméstico aproximadamente un 5,5%. Pero en fin, su salario era suficiente para aguantar las diferencias aunque tendrían que olvidarse de ir a Eurodisney en compañía de la familia del concejal de Urbanismo, vecinos suyos. La celebración del octavo cumpleaños de las gemelas habría de ser más sencilla.
AÑO 2009
Fue ese año cuando la empresa del marido declaró un reajuste laboral mediante el cual prescindía entre muchos otros de él para salvar la mitad de los puestos de trabajo. Se encontró en casa con poco más de 35.000€ correspondientes a la indemnización por los años trabajados y con 43 de edad. Sintió miedo.
También fue el año en que el EuroIbor volvió a subir; esta vez un 3,4%.
Entre la hipoteca, los plazos del coche, los del viaje a Cancún y los recibos domésticos que habían subido un 18% en relación a dos años antes, la pareja comenzó a vislumbrar que allá por septiembre iría escasa de dinero.
AÑO 2010
En Marzo ya les habían cortado el teléfono – y el ADSL, claro – las gemelas protestaron por no tener acceso a Internet pero sus padres vendieron el Prius por 4.500€ y pudieron pagar agua, gas y electricidad durante seis meses sin embargo no pudieron pagar la hipoteca.
Cuatro meses después el banco les comunicó que lamentándolo mucho, por instancias judiciales, habían embargado sus pequeños fondos además de las cuotas del paro del señor aunque dejando el equivalente al salario mínimo interprofesional sin embargar, aproximadamente unos 600 €.
Cuando les llegó el extracto bancario de Octubre los dos lo leyeron, el marido miró a la mujer y ella le devolvió una mirada de animal atrapado.
Por Navidades les llegó la notificación de desahucio. El marido dijo: “Mujer no pasa nada nos quedamos sin casa pero dejamos de deber dinero. Nos vamos todos a la de tus padres y de paso que los cuidamos esperamos tiempos mejores”.
Ella rehuyó su mirada y bajando la cabeza pensaba en el nuevo colegio que tendrían que buscar para sus hijas.
A finales de Diciembre se celebró el juicio de desahucio en donde el mismo tasador de hacía tres años valoró el piso en 120.000€ apoyándose en las nuevas realidades descendentes del mercado. Con lo cual la pareja además de retornar el piso, seguía endeudada con el banco en la cantidad de 194.000 € pues, “Señoría, tal como le adjunto en este documento, los incrementos interanuales del EuroIbor y las penalizaciones por demora en los pagos suman esa cantidad”, dijo el abogado del banco y su Señoría estuvo de acuerdo.
AÑO 2011
Los suegros del marido estaban contentos de poder ayudar en su vieja y gran casa a su hija, su marido y las dos nietas pues la pensión que ambos recibian eran suficientes para una vida austera pero tranquila para todos ellos. Las chapuzas que el marido realizaba iban dando más o menos para pagar la deuda pendiente.
Fue cuando el EuroIbor se desbocó hasta el 5% y coincidiendo con la congelación de las pensiones efectuada por el Gobierno, las gemelas también comenzaron a preocuparse. "Están raros", se decían.
El marido miró a la mujer que tomando en sus manos el bote de arsénico y la botella de agua que aquel le ofreció, se dirigió a la habitación donde jugaban las niñas. Su marido iba detrás llevando cuatro vasos de plástico.
El director de la sucursal se disponía a emprender sus vacaciones cuando en la pantalla le saltó el aviso de la compañía de seguros con la que trabajaban: "Adjuntamos documentación del óbito de sus clientes 234499588473 y 234499588513. Confirmen datos para proceder a las compensaciones contratadas en póliza AVZ20071203-BCN".
Leyó el documento adjunto, dio su conformidad y se despidió de sus empleados hasta Septiembre.
domingo, 16 de enero de 2011
RA
Se han puesto de acuerdo todos los relojes del planeta
en cambiar simultáneamente de estado en momentos determinados
que llaman segundos.
Ya me gustaría que las mujeres y los hombres
que sufren su tiranía también se pusieran de acuerdo
en cosas más humanas que marcar todos a la vez el paso.
Los relojes se precian de tener una esfera
pero es una esfera plana, oximorón donde los haya,
y la nuestra es más complicada pues parece ser
de la misma forma que una duda:
Sólida redondez de tres dimensiones y muy pesada.
Los relojes se intentan adaptar a nuestra verdadera
topología esférica y no han tenido más remedio que acudir
al patético invento de los husos horarios
que vienen a ser nuevas fronteras para establecer
no ya la diferencia del origen involuntario
o de la patria amable que solo es un campo o una ciudad,
y, como dijo el poeta, siempre una infancia,
sino la diferencia entre poderosos y esclavos.
Propongo una revolución pragmática,
sin utopías engañosas: No podemos derogar la cruel marcha
empecinada hacia delante del tiempo
pero podríamos acabar con todos los relojes
siendo puntuales tan solo por instinto y respeto a la cita,
liberar nuestras muñecas del ritmo sincopado que las rodea,
disfrutando de la lentitud y la contemplación,
sin sincronizarnos con las temporadas del mercado
y sin tantas otras cosas que, por evidentes, me da pereza comentaros.
Propongo que solo haya un único reloj: El sol.